Curiosas las diferencias que existen en la celebración de las fiestas de Navidad entre las diversas culturas, e incluso dentro de la misma cultura. Por ejemplo, en Chile se cree que es de buena suerte el comer lentejas en la entrada del nuevo año, en vez de las socorridas uvas españolas, o el llevar un calzón amarillo en vez de rojo.
Este ha sido el primer año que he pasado estas celebraciones en Chile, y no han estado mal. Entiéndanme, no es que a mi me guste la Navidad, todo lo contrario; por estas fechas me vuelvo melancólico y me aburre el género humano, no soporto la felicidad por decreto. Sin embargo, este año he tenido algo que no tenía en años anteriores: pareja.
Pasamos el año en el auto, así de claro. Nooo, no como están ustedes pensando, no. Resulta que, contra lo que es habitual en Chile, decidí llevar a mi familia política a cenar fuera la Nochevieja, lo que no me parecía nada extraordinario; a tal fin habíamos hecho las pertinentes llamadas para localizar un sitio dónde poder al menos llenar la barriga, y tal vez, menear el esqueleto después. Sin embargo, no contábamos con a) el tiempo necesario para que 3 mujeres se acicalen y preparen para una fiesta semejante, y b) que la mayoría de los locales cierran esa fecha o están completos con las reservas.
Así que pasamos el cambio de año en el coche de mi suegra, de morros porque no habíamos podido realizar nuestros planes, y pasando cuatro veces por el mismo lugar en la búsqueda de un restaurante abierto y con mesa para cuatro. Afortunadamente, un hecho inesperado cambió la noche. Una mujer y una niña estaban haciendo auto-stop a la salida del pueblo, menos de cinco minutos antes de las campanadas. Se trataba de una madre y su hija, jovenes, que querían ir a visitar al padre, policia en el retén del pueblo de al lado, que no había podido escaparse para pasar la noche con ellas.
La inocencia y alegría de la niña y su madre nos salvaron la noche, y evitaron que hubiera malas vibraciones al empezar el año; las lentejas de Evelyn nos darán la suerte que nos hace falta en el 2006, y la gracia de Katya nos alegrará el recuerdo. Cuando las dejamos, me dieron ganas de darles las gracias más efusivas; ellas fueron los mejores espíritus del Año Nuevo para una familia sin núcleo que estaba perdida en la Nochevieja chilena.
martes, enero 03, 2006
jueves, diciembre 15, 2005
Historia de dos países
De regreso de la madre patría se ven muchas más cosas de las que uno pensaba, y me ratifico: en Chile, con dinero, se vive mucho mejor que en España (con la misma cantidad) Teniendo dinero te puedes comprar una parcelita al lado de las montañas y construirte una casa guapa de verdad; teniendo dinero puedes comprar los muebles más pijos que se te ocurran; teniendo dinero puedes contratar a una señora que te limpie y cocine por cuatro perras; teniendo dinero puedes enviar a tus hijos a un colegio donde les enseñen equitación dos veces por semana...
Pero cuando no tienes dinero, este país es tan mierda como los demás. Si no tienes dinero y estás enfermo, los hospitales privados no te atienden o tardan mucho; si no tienes dinero y tus hijos están enfermos, ya puedes vender tu cuerpo para operarles, porque nadie te ayudará; si no tienes dinero, ya puedes trabajar 12 y 14 horas en casas ajenas, recogiendo cartones en los cubos de la basura de las zonas residenciales, vendiendo dulces en los autobuses, ofreciendo (pidiendo) tu trabajo en las calles...
Este es un país con grandes riquezas, con grandes fortunas y con grandes miserias también, un país donde un multimillonario se puede presentar a presidente de la república y decir que va a vender todas sus empresas, un país donde hay casi tantas asociaciones de caridad como clubes de fútbol, un país con barrios enteros de gente que sólo puede sobrevivir mendigando, un país donde un libro nuevo es un objeto de lujo para muchos universitarios...
Parafraseando a Dickens, en uno de los libros que más me impactó en mi lejana juventud, y perdonen el inglés, "It was the best of countries, it was the worst of countries, it was the age of wealth, it was the age of misery..."
Pero cuando no tienes dinero, este país es tan mierda como los demás. Si no tienes dinero y estás enfermo, los hospitales privados no te atienden o tardan mucho; si no tienes dinero y tus hijos están enfermos, ya puedes vender tu cuerpo para operarles, porque nadie te ayudará; si no tienes dinero, ya puedes trabajar 12 y 14 horas en casas ajenas, recogiendo cartones en los cubos de la basura de las zonas residenciales, vendiendo dulces en los autobuses, ofreciendo (pidiendo) tu trabajo en las calles...
Este es un país con grandes riquezas, con grandes fortunas y con grandes miserias también, un país donde un multimillonario se puede presentar a presidente de la república y decir que va a vender todas sus empresas, un país donde hay casi tantas asociaciones de caridad como clubes de fútbol, un país con barrios enteros de gente que sólo puede sobrevivir mendigando, un país donde un libro nuevo es un objeto de lujo para muchos universitarios...
Parafraseando a Dickens, en uno de los libros que más me impactó en mi lejana juventud, y perdonen el inglés, "It was the best of countries, it was the worst of countries, it was the age of wealth, it was the age of misery..."
domingo, noviembre 20, 2005
30 años no es nada...
Hoy hace 30 años de la muerte de Franco. Para los que estamos recién entrando en la cuarentena, es una fecha que no significa mucho; de hecho, yo he tenido que leerlo en el diario para recordarlo. Y si ahora pienso, no es que recuerde mucho de esas fechas: colas para ver al dictador muerto, las lágrimas de Arias Navarro al anunciar la muerte, los funerales...
Pero no quiero hablar de eso. Lo que quiero es recordar a los amigos que tenía por entonces, ver dónde nos ha llevado la vida. Yo debía estar en quinto año de EGB. ¿Qué habrá sido de Isidro, mi compañero de pupitre y el primer hombre que me robo a una mujer (luego ha habido tantos, que para qué guardar memoria de ellos; a muchas de ellas ni las recuerdo)? ¿Y dónde estará esa niña de la primera fila, por la que yo suspiraba, y que provoco el primer borrón en mi hasta entonces inmaculado expediente académico?
Han pasado 30 años y no soy capaz de acordarme de los nombres y las caras de mis compañeros, con los que jugaba al fútbol en el descampado (esos partidos memorables de cuarto contra quinto, 30 chavales y un balón), 30 años y los sueños de un niño se olvidan y se entierran en la rutina que todo lo come.
Pero no quiero hablar de eso. Lo que quiero es recordar a los amigos que tenía por entonces, ver dónde nos ha llevado la vida. Yo debía estar en quinto año de EGB. ¿Qué habrá sido de Isidro, mi compañero de pupitre y el primer hombre que me robo a una mujer (luego ha habido tantos, que para qué guardar memoria de ellos; a muchas de ellas ni las recuerdo)? ¿Y dónde estará esa niña de la primera fila, por la que yo suspiraba, y que provoco el primer borrón en mi hasta entonces inmaculado expediente académico?
Han pasado 30 años y no soy capaz de acordarme de los nombres y las caras de mis compañeros, con los que jugaba al fútbol en el descampado (esos partidos memorables de cuarto contra quinto, 30 chavales y un balón), 30 años y los sueños de un niño se olvidan y se entierran en la rutina que todo lo come.
martes, noviembre 15, 2005
Ensalada de porotos verdes
En dos semanas más regreso a España, a pasar las vacaciones y refrescar mi memoria racial: jamón serrano (de verdad), chuletones de Ávila, judías a la vinagreta, cocido madrileño, cordero asado, arroz tres delicias con cerdo agridulce... El caso es que me llevo más de lo que me traje, como es natural, y todo el mundo me pregunta si estoy ansioso por volver. Y sí, es cierto que ver a la familia y a los amigos (¡¡y oír hablar como Dios manda, coño!!) pues tiene su encanto, pero tampoco es que sea para tanto... con la tecnología actual ya puedes tener conferencias con tus padres por poco dinero, estés donde estés.
Lo que sí se echa de menos es todo aquello con lo que te has criado. Yo estoy muy bien en Chile, se vive bien, tengo casi de todo, el país es tranquilo (y bonito, eh), la gente es muy amable y todo eso, pero ya se sabe: uno es de dónde hizo el bachillerato. No me acostumbro a escuchar a Tom Cruise o a Arnold con voz del Mar del Plata, a que los Simpson me recuerden a aquellos dibujos de Hanna-Barbera de mi infancia que se doblaban en México (ahh, Pierre Nodoyuna y Patán); no me acostumbro a no saber qué corte de carne comprar para hacer un estofado (o cazuela); no me acostumbro a la burocracia de los bancos (mucho ejecutivo de cuenta, pero el nivel de servicios está a la altura de un país del Tercer Mundo), a que haya una persona que se encargue de la caja incluso en los quioscos (en Chile se asume que todos son unos ladrones y estafadores, por principio)...
¡¡¡Quiero mi CajaMadrid!!!!
Lo que sí se echa de menos es todo aquello con lo que te has criado. Yo estoy muy bien en Chile, se vive bien, tengo casi de todo, el país es tranquilo (y bonito, eh), la gente es muy amable y todo eso, pero ya se sabe: uno es de dónde hizo el bachillerato. No me acostumbro a escuchar a Tom Cruise o a Arnold con voz del Mar del Plata, a que los Simpson me recuerden a aquellos dibujos de Hanna-Barbera de mi infancia que se doblaban en México (ahh, Pierre Nodoyuna y Patán); no me acostumbro a no saber qué corte de carne comprar para hacer un estofado (o cazuela); no me acostumbro a la burocracia de los bancos (mucho ejecutivo de cuenta, pero el nivel de servicios está a la altura de un país del Tercer Mundo), a que haya una persona que se encargue de la caja incluso en los quioscos (en Chile se asume que todos son unos ladrones y estafadores, por principio)...
¡¡¡Quiero mi CajaMadrid!!!!
viernes, noviembre 11, 2005
¿Cuándo?
¿Cuándo habrá un plato de comida en cada mesa de este planeta? ¿Cuándo dejará la obesidad y el exceso de ser una enfermedad del mundo rico? ¿Cuándo se convertirán los rifles en arados y la pólvora en fertilizante? ¿Cuándo se invertirá tanto en la cura de la malaria y otras enfermedades del mundo pobre lo mismo que se invierte en cremas de belleza? ¿Cuándo podrán reir todos los niños? ¿Cuándo dejará de ser importante el color de la piel? ¿Cuándo se acabará la violencia doméstica? ¿Cuándo no será noticia una mujer candidata a la presidencia o que Bill Gates done dinero a la investigación médica? ¿Cuándo?
Cuando dejemos de hacernos preguntas, de esperar que se solucionen los problemas mientras nos sentamos sobre ellos, y actuemos, no antes.
¡Olé tus ovarios, Adela!
Cuando dejemos de hacernos preguntas, de esperar que se solucionen los problemas mientras nos sentamos sobre ellos, y actuemos, no antes.
¡Olé tus ovarios, Adela!
lunes, noviembre 07, 2005
Eramos pocos y parió la abuela
Leo en la prensa que se crean diariamente más de 80 mil blogs en todo el mundo, que ya hay más de 53 millones de bitácoras personales (como se las llama aquí), que esto fomenta la libertad en internet, porque todo el mundo puede expresarse, etc.
Y yo me pregunto, ¿es eso cierto? Si es verdad que cuántas más voces se oigan mejor, pero ¿qué voces se están oyendo? Teniendo en cuenta que la penetración de internet en los países pobres es nula o muy escasa, imagino que la mayor parte de esos blogs son europeos, japoneses o norteamericanos, y que pocos de esos blogs tienen como país de origen Bangladesh, Ruanda o Mauritania, por poner ejemplos.
Y luego, ¿quién se lee esos blogs? Aunque todos escribamos (más o menos conscientemente) para que nos lean, estoy seguro que el 99% de esos blogs los van a leer los colegas del propietario y poco más, a no ser que tengas algo que te haga famoso y te agreguen a la lista de favoritos. Así, ¿qué intercambio de ideas va a haber?
Es verdad que algo bueno tienen los blogs: permiten descargar frustraciones, practicar la constancia (para mantener el número de posts), aprender algo de la red... y una de cada cuatro chicas adolescentes tiene uno.
Y yo me pregunto, ¿es eso cierto? Si es verdad que cuántas más voces se oigan mejor, pero ¿qué voces se están oyendo? Teniendo en cuenta que la penetración de internet en los países pobres es nula o muy escasa, imagino que la mayor parte de esos blogs son europeos, japoneses o norteamericanos, y que pocos de esos blogs tienen como país de origen Bangladesh, Ruanda o Mauritania, por poner ejemplos.
Y luego, ¿quién se lee esos blogs? Aunque todos escribamos (más o menos conscientemente) para que nos lean, estoy seguro que el 99% de esos blogs los van a leer los colegas del propietario y poco más, a no ser que tengas algo que te haga famoso y te agreguen a la lista de favoritos. Así, ¿qué intercambio de ideas va a haber?
Es verdad que algo bueno tienen los blogs: permiten descargar frustraciones, practicar la constancia (para mantener el número de posts), aprender algo de la red... y una de cada cuatro chicas adolescentes tiene uno.
viernes, noviembre 04, 2005
Aparta, que no me dejas sitio
Curioso el lio que se ha montado entre Chile y Perú por un pedazo de tierra (mar). Yo no me imagino a españoles y portugueses, por decir algo, haciendo cálculos sobre el poderío militar de cada uno si el uno de ellos decidiera mover la frontera 20 metros a un lado u otro, en una dehesa de Extremadura. Y los titulares de los periódicos nacionales: "Rajoy: "Con nosotros no habría pasado, habríamos pegado el hito con cemento", "Agricultura preocupada por los marranos: esa tierra es estratégica para la cabaña porcina", "Se adelantan las compras de material militar: llegan los tanques de desecho comprados a Alemania"
No sé, igual no acabo de entender bien la situación, pero me parece que se está sobredimensionando todo; de hecho, no creo que esto sea noticia más allá de Argentina o Bolivia, y sólo por ver qué pasa al final. Lo que aquí sucede es un nacionalismo mal entendido, como excluyente de todo lo demás: las naciones latinoamericanas no se definen por sí mismas, no tienen una identidad propia, sino como contraposición a otras. El ser chileno es no ser peruano, no ser argentino, no ser boliviano, no ser "norteamaraucano", no ser europeo, ¿no ser indígena?
Y lo que pasa siempre en todo estos embrollos: seguramente no habría tanta prisa por escalar el conflicto si no hubiera elecciones cercanas en los dos países (hay que demostrar que se es más macho que los demás, porque eso dicen que da votos), y si los hijos y familiares de los políticos estuvieran en primera línea de fuego igual se lo pensaban mejor antes de abrir la boca.
Aunque nunca se sabe, el hombre es el único estúpido que tropieza dos veces en la misma piedra... que puso él.
No sé, igual no acabo de entender bien la situación, pero me parece que se está sobredimensionando todo; de hecho, no creo que esto sea noticia más allá de Argentina o Bolivia, y sólo por ver qué pasa al final. Lo que aquí sucede es un nacionalismo mal entendido, como excluyente de todo lo demás: las naciones latinoamericanas no se definen por sí mismas, no tienen una identidad propia, sino como contraposición a otras. El ser chileno es no ser peruano, no ser argentino, no ser boliviano, no ser "norteamaraucano", no ser europeo, ¿no ser indígena?
Y lo que pasa siempre en todo estos embrollos: seguramente no habría tanta prisa por escalar el conflicto si no hubiera elecciones cercanas en los dos países (hay que demostrar que se es más macho que los demás, porque eso dicen que da votos), y si los hijos y familiares de los políticos estuvieran en primera línea de fuego igual se lo pensaban mejor antes de abrir la boca.
Aunque nunca se sabe, el hombre es el único estúpido que tropieza dos veces en la misma piedra... que puso él.
martes, noviembre 01, 2005
Alucinas pepinillos
Lo más curioso de vivir en Chile (para un español, quiero decir) son las diferentes expresiones que te vas a encontrar, y las palabras que significan otra cosa. Ya no hablamos de la famosa Polla de Beneficencia, sino de cosas como zapallo/calabaza, tacataca/futbolín, polera/camiseta... Y si entramos en el mundo de la carne, perdidos estamos: antepecho, lomo vetado, asiento, posta, costeleta...
lunes, octubre 31, 2005
Empezando
Bueno, pues al fin me he decidido y aquí estamos, inaugurando un blog, ahora que se han puesto de moda en todo el mundo (como siempre, llego tarde a todo)
La idea de este blog es ser un repositorio de ideas, comentarios, chascarrillos y demás neuras que se le ocurren a un español perdido en Chile; no sé qué es lo que va a salir. No creo que escriba todos los días, así que tampoco espero que me lea nadie, lo que es una ventaja.
La idea de este blog es ser un repositorio de ideas, comentarios, chascarrillos y demás neuras que se le ocurren a un español perdido en Chile; no sé qué es lo que va a salir. No creo que escriba todos los días, así que tampoco espero que me lea nadie, lo que es una ventaja.
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