miércoles, julio 21, 2010
Y al fin sucede...
Lo peor no es lo que sabes o lo que te cuentan, lo peor es lo que te imaginas. Pero es necesario recibir esas bofetadas para despertar, para darte cuenta de que es tiempo de dejar de mirar hacia atrás y hacer algo con tu vida, cortarte las venas o dejártelas largas, lo que sea excepto el seguir vegetando. Pero duele joder, siempre duele...
sábado, julio 17, 2010
Las rocas del camino
¿Se han fijado en las formas que tienen las rocas en las curvas de la carretera? Cuando hay que pasar una pequeña colina o terraplén, los ingenieros no se quiebran la cabeza; si es muy grande, se hace un túnel; si es de baja altura, se corta a través. En el segundo caso, cuando hay roca, se hacen unas perforaciones con taladro, largo, de mucha profundidad, y luego supongo que o bien la roca se rompe sola o bien se meten explosivos para que lo haga. Se limpian los escombros, y a asfaltar.
Hoy un hecho un largo viaje por carretera, y he visto muchos de estos cortes. Me ha llamado la atención la forma de la roca, más bien, la forma de los taladros. Cada medio metro, una línea recta baja desde la superficie hasta más allá del asfalto, es como si la roca tuviera cicatrices de unas garras monstruosas. En muchos casos, la propia roca estaba fracturada en paneles o cortes más pequeños, como si todos los años que han pasado por ella quisieran salir al mismo tiempo.
No sé por qué esas piedras me han puesto melancolico, y me han hecho pensar en el rumbo que ha tomado mi vida. Yo también siento que tengo una profunda herida en el alma, que me he roto varias veces, pero, al contrario que la roca de nuestra España, no he retirado los escombros, ni he puesto asfalto nuevo para que circulen los sentimientos. Sigo llevando mis emociones en burro, llegando tarde, nunca y mal.
¿El MOP tendrá un departamento de construcción de almas?
miércoles, agosto 12, 2009
¿Empezamos de nuevo?
Uff, dos años sin postear nada, ya me vale. Bueno, han pasado varias cosas, y una de ellas es que el porotito que aparecía en el último post ya tiene más de 80 cm y pesa 12 kilos; un caracter como el de su madre y si no, a las pruebas me remito
http://www.youtube.com/watch?v=pR2RHQQw-Ps
http://www.youtube.com/watch?v=pR2RHQQw-Ps
lunes, julio 23, 2007
La tecnología actual
Antaño, nuestras abuelas daban a luz como buenamente podían, a lo más con la ayuda de alguna tía o mujer del pueblo con más experiencia (bueno, eso las abuelas de los que venimos del campo y/o clase baja, los de ciudad y/o clase alta siempre tenían un matasanos a mano, que hacía como que servía para algo), y a las cuatro horas, ala, a ordeñar la vaca, hacerle la cena al marido y los siete hijos anteriores, y como se descuidaran, empezar la 'planificación' del siguiente esa misma noche...
Ahora no, ahora la mayoría de las mujeres del 'primer mundo' tienen un ginecológo de confianza, que las va monitoreando durante las 40 semanas, que las ayuda a dar a luz; ahora, las mujeres permanecen al menos tres días en el hospital después del parto, y se las trata como reinas durante los primeros meses (¿habría mi abuela sabido lo que es la depresión post-parto?)
Y todo esto para poder poner una 'foto' de mi primer retoño, ¿a que se parece al padre?
miércoles, junio 13, 2007
El haiga
En mis tiempos jóvenes se escuchaba bastante el "haiga" como forma vulgar de la forma verbal "haya", y aún se puede escuchar en las zonas rurales, entre las personas de más edad. El caso es que la palabreja también se usa de forma burlesca para nombrar a un automóvil ostentoso, de esos que denotan un nuevo rico a la legua: "vaya haiga mi comprao".
Hace unos años me contaron el origen de esta asociación. Al parecer, durante los años de la posguerra española, producto del estraperlo y otras actividades no muy legales, surgió una clase de nuevos ricos, con más dinero que cultura. Y lo primero que hacían con el dinero 'bien ganado' era comprar un coche, cuanto más grande mejor, para demostrar que había dinero y poderío. Así se acercaban al vendedor, con el bolsillo lleno de las antiguas pesetas (porque se pagaba al contado, que para eso tenían con qué) y decían:
- Quiero un coche. Da igual el que sea, pero que sea el más caro que haiga.
Y parece ser que, de tanto ver a estos destripaterrones con ganas de más, se corrió la voz y el palabro se hizo popular.
Todo esto viene a cuento porque, aunque la posguerra española ya haya terminado, siempre habrá unos robaperas que piensen que el status material, sea coche del año, v
iajes, dinero en el banco, propiedades, lo que sea, es más importante que los buenos modales y la educación, que no tiene precio. Y si no, vean, vean el individuo de la foto de al lado...
Hace unos años me contaron el origen de esta asociación. Al parecer, durante los años de la posguerra española, producto del estraperlo y otras actividades no muy legales, surgió una clase de nuevos ricos, con más dinero que cultura. Y lo primero que hacían con el dinero 'bien ganado' era comprar un coche, cuanto más grande mejor, para demostrar que había dinero y poderío. Así se acercaban al vendedor, con el bolsillo lleno de las antiguas pesetas (porque se pagaba al contado, que para eso tenían con qué) y decían:
- Quiero un coche. Da igual el que sea, pero que sea el más caro que haiga.
Y parece ser que, de tanto ver a estos destripaterrones con ganas de más, se corrió la voz y el palabro se hizo popular.
Todo esto viene a cuento porque, aunque la posguerra española ya haya terminado, siempre habrá unos robaperas que piensen que el status material, sea coche del año, v
iajes, dinero en el banco, propiedades, lo que sea, es más importante que los buenos modales y la educación, que no tiene precio. Y si no, vean, vean el individuo de la foto de al lado...
miércoles, junio 06, 2007
Dime dónde Google...
Es increible hasta donde está llegando la tecnología; estoy seguro de que esta chica nunca se imaginaría que millones de personas (varón, joven, tecnológico, con las hormonas disparadas...) podrían verla esa mañana.
A este paso habrá que mear con paraguas, para que no te vean desde arriba el tamaño del aparato...
A este paso habrá que mear con paraguas, para que no te vean desde arriba el tamaño del aparato...
martes, mayo 22, 2007
Todos lo sospechabamos
¿Alguna vez se han preguntado cómo funciona un ratón de ordenador? Puede parecer una cosa muy complicada, pero en realidad es bien sencillo. Gracias a esta página, por fin podemos ver cómo funciona este accesorio.
http://www.1-click.jp/
http://www.1-click.jp/
miércoles, mayo 02, 2007
Lo intentamos de nuevo
Las condiciones no pueden ser mejores: un cambio en el trabajo hace que ahora disponga de un despachito propio y nadie por encima que me pueda abroncar por perder el tiempo en tonterías en vez de estar produciendo.
Y para celebrar tan magno acontencimiento, aquí pongo una foto de mis recientes vacaciones en el sur de Chile, un atardecer sobre el lago Villarrica, que no todo lo que tiene Chile es malo.
viernes, octubre 06, 2006
Viene la prima...
La Vera, esa prima que nos visita todos los años, que viene a levantarnos la moral (y otras cosas cuando la edad lo permite), ya se ha instalado por estas latitudes. La primera consecuencia es que aumentan las horas de luz, la gente se ve mejor, aunque en algunos casos la cara de sueño sea la misma que cuando se iba a dos luces.
La segunda consecuencia es que el campo se viste de verde, los árboles pelaos (que uno piensa que son de adorno, de varillas de metal, cuando los ve a lo lejos, tan ordenaditos en sus plantaciones) se llenan de cosas verdes que crecen prácticamente ante tus ojos, tapando la vista de los edificios de enfrente y cambiando tu mundo de marrón ladrillo.
La tercera (y más extraña) consecuencia es que sube el precio del metro de ropa. No, no me refiero a que los trajes/camisas/faldas/etc. incrementen su valor por unidad, sino que el metro cuadrado de vestimenta sube (y lo seguirá haciendo hasta el final del verano), con lo que, por una sencilla regla de economía, las personas usan menos ropaje y se ve más piel. Las jóvenes escolares dejan atras las medias largas, se empiezan a usar trajes de manga corta o sin manga, el escote empieza su ciclo de crecimiento anual...
Ya estoy deseando que llegue Navidad para ver a Papa Noel y su bañador rojo.
La segunda consecuencia es que el campo se viste de verde, los árboles pelaos (que uno piensa que son de adorno, de varillas de metal, cuando los ve a lo lejos, tan ordenaditos en sus plantaciones) se llenan de cosas verdes que crecen prácticamente ante tus ojos, tapando la vista de los edificios de enfrente y cambiando tu mundo de marrón ladrillo.
La tercera (y más extraña) consecuencia es que sube el precio del metro de ropa. No, no me refiero a que los trajes/camisas/faldas/etc. incrementen su valor por unidad, sino que el metro cuadrado de vestimenta sube (y lo seguirá haciendo hasta el final del verano), con lo que, por una sencilla regla de economía, las personas usan menos ropaje y se ve más piel. Las jóvenes escolares dejan atras las medias largas, se empiezan a usar trajes de manga corta o sin manga, el escote empieza su ciclo de crecimiento anual...
Ya estoy deseando que llegue Navidad para ver a Papa Noel y su bañador rojo.
lunes, septiembre 18, 2006
Como una roca
El chileno tiene que ser, por definición, temeroso de los espacios abiertos. No, no me refiero a una plaza o a tener miedo a salir de casa, la típica agorafobia, sino a que el hecho de tener siempre a la vista, desde cualquier parte del territorio nacional (a excepción de las islas) la majestuosa Cordillera de los Andes, les confiere un cierto sentimiento de estar protegidos, y por ende, seguros.
Son varios los chilenos que me han confesado que lo que más añoran de su país cuando viajan a Europa es la vista de la cordillera; parece que no sólo les protege y separa de sus 'ancestrales' enemigos, los argentinos, sino que también es como si fuera una de las paredes de su casa.
Debe ser por eso que, en el Metro, el chileno se coloca en el centro del vagón, se agarra a la barra horizontal y no se mueve; o mejor, se coloca frente a las puertas, con su mochila/cartera/maleta entre las piernas, y no se mueve de ahí así esté vacio todo el vagón y la gente esté pegándose por entrar. No hablemos ya de ceder el paso a la gente que baja, o incluso pensar en salir para que los que se bajen en la estación puedan hacerlo.
De todos los países y culturas que conozco, sólo Japón se parece a Chile en esto, aunque ellos tienen empleados públicos que 'apretujan' a los usuarios para que entren en los atestados vagones de hora punta. Quizá tenga que ver el hecho de que los japoneses también se sienten psicológicamente protegidos por el mar de alrededor, no como los europeos, que sabemos que en cualquier momento nos pueden venir a invadir (como así ha pasado durante toda la historia de Europa).
Por eso, como el chileno no tiene miedo de que le vayan a quitar su espacio, no siente la necesidad (aunque sea cultural) de cederlo para que otros lo puedan usar, y se establece como una roca en su parcela, bien sea en el metro o en cualquier otro ámbito de la vida.
O eso, o es que la educación brilla por su ausencia, que también podría ser...
Son varios los chilenos que me han confesado que lo que más añoran de su país cuando viajan a Europa es la vista de la cordillera; parece que no sólo les protege y separa de sus 'ancestrales' enemigos, los argentinos, sino que también es como si fuera una de las paredes de su casa.
Debe ser por eso que, en el Metro, el chileno se coloca en el centro del vagón, se agarra a la barra horizontal y no se mueve; o mejor, se coloca frente a las puertas, con su mochila/cartera/maleta entre las piernas, y no se mueve de ahí así esté vacio todo el vagón y la gente esté pegándose por entrar. No hablemos ya de ceder el paso a la gente que baja, o incluso pensar en salir para que los que se bajen en la estación puedan hacerlo.
De todos los países y culturas que conozco, sólo Japón se parece a Chile en esto, aunque ellos tienen empleados públicos que 'apretujan' a los usuarios para que entren en los atestados vagones de hora punta. Quizá tenga que ver el hecho de que los japoneses también se sienten psicológicamente protegidos por el mar de alrededor, no como los europeos, que sabemos que en cualquier momento nos pueden venir a invadir (como así ha pasado durante toda la historia de Europa).
Por eso, como el chileno no tiene miedo de que le vayan a quitar su espacio, no siente la necesidad (aunque sea cultural) de cederlo para que otros lo puedan usar, y se establece como una roca en su parcela, bien sea en el metro o en cualquier otro ámbito de la vida.
O eso, o es que la educación brilla por su ausencia, que también podría ser...
martes, junio 13, 2006
A trancas y barrancas
Es curioso como una vez se dan los primeros pasos para cualquier cosa, todo va rodado; es como si ese primer impulso que tanto cuesta sea tan poderoso que es capaz de proporcionarte potencia como para correr una maratón.
¿No se han fijado cómo suceden las cosas una vez lanzamos la primera piedra? ¿La sucesión de acontecimientos que ocurre después de tomar una pequeña decisión?
Recuerdo ahora cómo decidí abandonar la casa de mis padres, allá por el verano del... debió el año 97 pero no estoy seguro. El caso es que el plan era estar fuera (libre, como el Sol cuando amanece, ya soy libre...) durante unos 3 meses, que era el tiempo que duraba mi contrato por obra, fuente de toda mi independencia. Pero después de ese contrato vino otro, y otro, y otro, hasta llegar al contrato indefinido de nuestros sueños; después de aquel pequeño apartamento en un quinto vino otro, también pequeño, en un tercero, ya con un arriendo por un año, y luego otro, más cerca del curro, y luego la propiedad que todos soñamos en algún momento.
Y cuando estaba aburrido del trabajo, empecé a querer buscar otro, de donde surgió la oportunidad de venirme a Chile, y aquí conocí a mi media naranja, y empecé a planificar ese matrimonio con el que todos hemos tenido pesadillas en algún momento de nuestra vida adulta.
Y todo esto por una decisión tomada en algún momento del verano del 97, por querer tener mi espacio propio durante un tiempo, dar un paso adelante y avanzar.
Esperemos que no me rompa la crisma con esta carrera...
¿No se han fijado cómo suceden las cosas una vez lanzamos la primera piedra? ¿La sucesión de acontecimientos que ocurre después de tomar una pequeña decisión?
Recuerdo ahora cómo decidí abandonar la casa de mis padres, allá por el verano del... debió el año 97 pero no estoy seguro. El caso es que el plan era estar fuera (libre, como el Sol cuando amanece, ya soy libre...) durante unos 3 meses, que era el tiempo que duraba mi contrato por obra, fuente de toda mi independencia. Pero después de ese contrato vino otro, y otro, y otro, hasta llegar al contrato indefinido de nuestros sueños; después de aquel pequeño apartamento en un quinto vino otro, también pequeño, en un tercero, ya con un arriendo por un año, y luego otro, más cerca del curro, y luego la propiedad que todos soñamos en algún momento.
Y cuando estaba aburrido del trabajo, empecé a querer buscar otro, de donde surgió la oportunidad de venirme a Chile, y aquí conocí a mi media naranja, y empecé a planificar ese matrimonio con el que todos hemos tenido pesadillas en algún momento de nuestra vida adulta.
Y todo esto por una decisión tomada en algún momento del verano del 97, por querer tener mi espacio propio durante un tiempo, dar un paso adelante y avanzar.
Esperemos que no me rompa la crisma con esta carrera...
martes, enero 03, 2006
Año nuevo
Curiosas las diferencias que existen en la celebración de las fiestas de Navidad entre las diversas culturas, e incluso dentro de la misma cultura. Por ejemplo, en Chile se cree que es de buena suerte el comer lentejas en la entrada del nuevo año, en vez de las socorridas uvas españolas, o el llevar un calzón amarillo en vez de rojo.
Este ha sido el primer año que he pasado estas celebraciones en Chile, y no han estado mal. Entiéndanme, no es que a mi me guste la Navidad, todo lo contrario; por estas fechas me vuelvo melancólico y me aburre el género humano, no soporto la felicidad por decreto. Sin embargo, este año he tenido algo que no tenía en años anteriores: pareja.
Pasamos el año en el auto, así de claro. Nooo, no como están ustedes pensando, no. Resulta que, contra lo que es habitual en Chile, decidí llevar a mi familia política a cenar fuera la Nochevieja, lo que no me parecía nada extraordinario; a tal fin habíamos hecho las pertinentes llamadas para localizar un sitio dónde poder al menos llenar la barriga, y tal vez, menear el esqueleto después. Sin embargo, no contábamos con a) el tiempo necesario para que 3 mujeres se acicalen y preparen para una fiesta semejante, y b) que la mayoría de los locales cierran esa fecha o están completos con las reservas.
Así que pasamos el cambio de año en el coche de mi suegra, de morros porque no habíamos podido realizar nuestros planes, y pasando cuatro veces por el mismo lugar en la búsqueda de un restaurante abierto y con mesa para cuatro. Afortunadamente, un hecho inesperado cambió la noche. Una mujer y una niña estaban haciendo auto-stop a la salida del pueblo, menos de cinco minutos antes de las campanadas. Se trataba de una madre y su hija, jovenes, que querían ir a visitar al padre, policia en el retén del pueblo de al lado, que no había podido escaparse para pasar la noche con ellas.
La inocencia y alegría de la niña y su madre nos salvaron la noche, y evitaron que hubiera malas vibraciones al empezar el año; las lentejas de Evelyn nos darán la suerte que nos hace falta en el 2006, y la gracia de Katya nos alegrará el recuerdo. Cuando las dejamos, me dieron ganas de darles las gracias más efusivas; ellas fueron los mejores espíritus del Año Nuevo para una familia sin núcleo que estaba perdida en la Nochevieja chilena.
Este ha sido el primer año que he pasado estas celebraciones en Chile, y no han estado mal. Entiéndanme, no es que a mi me guste la Navidad, todo lo contrario; por estas fechas me vuelvo melancólico y me aburre el género humano, no soporto la felicidad por decreto. Sin embargo, este año he tenido algo que no tenía en años anteriores: pareja.
Pasamos el año en el auto, así de claro. Nooo, no como están ustedes pensando, no. Resulta que, contra lo que es habitual en Chile, decidí llevar a mi familia política a cenar fuera la Nochevieja, lo que no me parecía nada extraordinario; a tal fin habíamos hecho las pertinentes llamadas para localizar un sitio dónde poder al menos llenar la barriga, y tal vez, menear el esqueleto después. Sin embargo, no contábamos con a) el tiempo necesario para que 3 mujeres se acicalen y preparen para una fiesta semejante, y b) que la mayoría de los locales cierran esa fecha o están completos con las reservas.
Así que pasamos el cambio de año en el coche de mi suegra, de morros porque no habíamos podido realizar nuestros planes, y pasando cuatro veces por el mismo lugar en la búsqueda de un restaurante abierto y con mesa para cuatro. Afortunadamente, un hecho inesperado cambió la noche. Una mujer y una niña estaban haciendo auto-stop a la salida del pueblo, menos de cinco minutos antes de las campanadas. Se trataba de una madre y su hija, jovenes, que querían ir a visitar al padre, policia en el retén del pueblo de al lado, que no había podido escaparse para pasar la noche con ellas.
La inocencia y alegría de la niña y su madre nos salvaron la noche, y evitaron que hubiera malas vibraciones al empezar el año; las lentejas de Evelyn nos darán la suerte que nos hace falta en el 2006, y la gracia de Katya nos alegrará el recuerdo. Cuando las dejamos, me dieron ganas de darles las gracias más efusivas; ellas fueron los mejores espíritus del Año Nuevo para una familia sin núcleo que estaba perdida en la Nochevieja chilena.
jueves, diciembre 15, 2005
Historia de dos países
De regreso de la madre patría se ven muchas más cosas de las que uno pensaba, y me ratifico: en Chile, con dinero, se vive mucho mejor que en España (con la misma cantidad) Teniendo dinero te puedes comprar una parcelita al lado de las montañas y construirte una casa guapa de verdad; teniendo dinero puedes comprar los muebles más pijos que se te ocurran; teniendo dinero puedes contratar a una señora que te limpie y cocine por cuatro perras; teniendo dinero puedes enviar a tus hijos a un colegio donde les enseñen equitación dos veces por semana...
Pero cuando no tienes dinero, este país es tan mierda como los demás. Si no tienes dinero y estás enfermo, los hospitales privados no te atienden o tardan mucho; si no tienes dinero y tus hijos están enfermos, ya puedes vender tu cuerpo para operarles, porque nadie te ayudará; si no tienes dinero, ya puedes trabajar 12 y 14 horas en casas ajenas, recogiendo cartones en los cubos de la basura de las zonas residenciales, vendiendo dulces en los autobuses, ofreciendo (pidiendo) tu trabajo en las calles...
Este es un país con grandes riquezas, con grandes fortunas y con grandes miserias también, un país donde un multimillonario se puede presentar a presidente de la república y decir que va a vender todas sus empresas, un país donde hay casi tantas asociaciones de caridad como clubes de fútbol, un país con barrios enteros de gente que sólo puede sobrevivir mendigando, un país donde un libro nuevo es un objeto de lujo para muchos universitarios...
Parafraseando a Dickens, en uno de los libros que más me impactó en mi lejana juventud, y perdonen el inglés, "It was the best of countries, it was the worst of countries, it was the age of wealth, it was the age of misery..."
Pero cuando no tienes dinero, este país es tan mierda como los demás. Si no tienes dinero y estás enfermo, los hospitales privados no te atienden o tardan mucho; si no tienes dinero y tus hijos están enfermos, ya puedes vender tu cuerpo para operarles, porque nadie te ayudará; si no tienes dinero, ya puedes trabajar 12 y 14 horas en casas ajenas, recogiendo cartones en los cubos de la basura de las zonas residenciales, vendiendo dulces en los autobuses, ofreciendo (pidiendo) tu trabajo en las calles...
Este es un país con grandes riquezas, con grandes fortunas y con grandes miserias también, un país donde un multimillonario se puede presentar a presidente de la república y decir que va a vender todas sus empresas, un país donde hay casi tantas asociaciones de caridad como clubes de fútbol, un país con barrios enteros de gente que sólo puede sobrevivir mendigando, un país donde un libro nuevo es un objeto de lujo para muchos universitarios...
Parafraseando a Dickens, en uno de los libros que más me impactó en mi lejana juventud, y perdonen el inglés, "It was the best of countries, it was the worst of countries, it was the age of wealth, it was the age of misery..."
domingo, noviembre 20, 2005
30 años no es nada...
Hoy hace 30 años de la muerte de Franco. Para los que estamos recién entrando en la cuarentena, es una fecha que no significa mucho; de hecho, yo he tenido que leerlo en el diario para recordarlo. Y si ahora pienso, no es que recuerde mucho de esas fechas: colas para ver al dictador muerto, las lágrimas de Arias Navarro al anunciar la muerte, los funerales...
Pero no quiero hablar de eso. Lo que quiero es recordar a los amigos que tenía por entonces, ver dónde nos ha llevado la vida. Yo debía estar en quinto año de EGB. ¿Qué habrá sido de Isidro, mi compañero de pupitre y el primer hombre que me robo a una mujer (luego ha habido tantos, que para qué guardar memoria de ellos; a muchas de ellas ni las recuerdo)? ¿Y dónde estará esa niña de la primera fila, por la que yo suspiraba, y que provoco el primer borrón en mi hasta entonces inmaculado expediente académico?
Han pasado 30 años y no soy capaz de acordarme de los nombres y las caras de mis compañeros, con los que jugaba al fútbol en el descampado (esos partidos memorables de cuarto contra quinto, 30 chavales y un balón), 30 años y los sueños de un niño se olvidan y se entierran en la rutina que todo lo come.
Pero no quiero hablar de eso. Lo que quiero es recordar a los amigos que tenía por entonces, ver dónde nos ha llevado la vida. Yo debía estar en quinto año de EGB. ¿Qué habrá sido de Isidro, mi compañero de pupitre y el primer hombre que me robo a una mujer (luego ha habido tantos, que para qué guardar memoria de ellos; a muchas de ellas ni las recuerdo)? ¿Y dónde estará esa niña de la primera fila, por la que yo suspiraba, y que provoco el primer borrón en mi hasta entonces inmaculado expediente académico?
Han pasado 30 años y no soy capaz de acordarme de los nombres y las caras de mis compañeros, con los que jugaba al fútbol en el descampado (esos partidos memorables de cuarto contra quinto, 30 chavales y un balón), 30 años y los sueños de un niño se olvidan y se entierran en la rutina que todo lo come.
martes, noviembre 15, 2005
Ensalada de porotos verdes
En dos semanas más regreso a España, a pasar las vacaciones y refrescar mi memoria racial: jamón serrano (de verdad), chuletones de Ávila, judías a la vinagreta, cocido madrileño, cordero asado, arroz tres delicias con cerdo agridulce... El caso es que me llevo más de lo que me traje, como es natural, y todo el mundo me pregunta si estoy ansioso por volver. Y sí, es cierto que ver a la familia y a los amigos (¡¡y oír hablar como Dios manda, coño!!) pues tiene su encanto, pero tampoco es que sea para tanto... con la tecnología actual ya puedes tener conferencias con tus padres por poco dinero, estés donde estés.
Lo que sí se echa de menos es todo aquello con lo que te has criado. Yo estoy muy bien en Chile, se vive bien, tengo casi de todo, el país es tranquilo (y bonito, eh), la gente es muy amable y todo eso, pero ya se sabe: uno es de dónde hizo el bachillerato. No me acostumbro a escuchar a Tom Cruise o a Arnold con voz del Mar del Plata, a que los Simpson me recuerden a aquellos dibujos de Hanna-Barbera de mi infancia que se doblaban en México (ahh, Pierre Nodoyuna y Patán); no me acostumbro a no saber qué corte de carne comprar para hacer un estofado (o cazuela); no me acostumbro a la burocracia de los bancos (mucho ejecutivo de cuenta, pero el nivel de servicios está a la altura de un país del Tercer Mundo), a que haya una persona que se encargue de la caja incluso en los quioscos (en Chile se asume que todos son unos ladrones y estafadores, por principio)...
¡¡¡Quiero mi CajaMadrid!!!!
Lo que sí se echa de menos es todo aquello con lo que te has criado. Yo estoy muy bien en Chile, se vive bien, tengo casi de todo, el país es tranquilo (y bonito, eh), la gente es muy amable y todo eso, pero ya se sabe: uno es de dónde hizo el bachillerato. No me acostumbro a escuchar a Tom Cruise o a Arnold con voz del Mar del Plata, a que los Simpson me recuerden a aquellos dibujos de Hanna-Barbera de mi infancia que se doblaban en México (ahh, Pierre Nodoyuna y Patán); no me acostumbro a no saber qué corte de carne comprar para hacer un estofado (o cazuela); no me acostumbro a la burocracia de los bancos (mucho ejecutivo de cuenta, pero el nivel de servicios está a la altura de un país del Tercer Mundo), a que haya una persona que se encargue de la caja incluso en los quioscos (en Chile se asume que todos son unos ladrones y estafadores, por principio)...
¡¡¡Quiero mi CajaMadrid!!!!
viernes, noviembre 11, 2005
¿Cuándo?
¿Cuándo habrá un plato de comida en cada mesa de este planeta? ¿Cuándo dejará la obesidad y el exceso de ser una enfermedad del mundo rico? ¿Cuándo se convertirán los rifles en arados y la pólvora en fertilizante? ¿Cuándo se invertirá tanto en la cura de la malaria y otras enfermedades del mundo pobre lo mismo que se invierte en cremas de belleza? ¿Cuándo podrán reir todos los niños? ¿Cuándo dejará de ser importante el color de la piel? ¿Cuándo se acabará la violencia doméstica? ¿Cuándo no será noticia una mujer candidata a la presidencia o que Bill Gates done dinero a la investigación médica? ¿Cuándo?
Cuando dejemos de hacernos preguntas, de esperar que se solucionen los problemas mientras nos sentamos sobre ellos, y actuemos, no antes.
¡Olé tus ovarios, Adela!
Cuando dejemos de hacernos preguntas, de esperar que se solucionen los problemas mientras nos sentamos sobre ellos, y actuemos, no antes.
¡Olé tus ovarios, Adela!
lunes, noviembre 07, 2005
Eramos pocos y parió la abuela
Leo en la prensa que se crean diariamente más de 80 mil blogs en todo el mundo, que ya hay más de 53 millones de bitácoras personales (como se las llama aquí), que esto fomenta la libertad en internet, porque todo el mundo puede expresarse, etc.
Y yo me pregunto, ¿es eso cierto? Si es verdad que cuántas más voces se oigan mejor, pero ¿qué voces se están oyendo? Teniendo en cuenta que la penetración de internet en los países pobres es nula o muy escasa, imagino que la mayor parte de esos blogs son europeos, japoneses o norteamericanos, y que pocos de esos blogs tienen como país de origen Bangladesh, Ruanda o Mauritania, por poner ejemplos.
Y luego, ¿quién se lee esos blogs? Aunque todos escribamos (más o menos conscientemente) para que nos lean, estoy seguro que el 99% de esos blogs los van a leer los colegas del propietario y poco más, a no ser que tengas algo que te haga famoso y te agreguen a la lista de favoritos. Así, ¿qué intercambio de ideas va a haber?
Es verdad que algo bueno tienen los blogs: permiten descargar frustraciones, practicar la constancia (para mantener el número de posts), aprender algo de la red... y una de cada cuatro chicas adolescentes tiene uno.
Y yo me pregunto, ¿es eso cierto? Si es verdad que cuántas más voces se oigan mejor, pero ¿qué voces se están oyendo? Teniendo en cuenta que la penetración de internet en los países pobres es nula o muy escasa, imagino que la mayor parte de esos blogs son europeos, japoneses o norteamericanos, y que pocos de esos blogs tienen como país de origen Bangladesh, Ruanda o Mauritania, por poner ejemplos.
Y luego, ¿quién se lee esos blogs? Aunque todos escribamos (más o menos conscientemente) para que nos lean, estoy seguro que el 99% de esos blogs los van a leer los colegas del propietario y poco más, a no ser que tengas algo que te haga famoso y te agreguen a la lista de favoritos. Así, ¿qué intercambio de ideas va a haber?
Es verdad que algo bueno tienen los blogs: permiten descargar frustraciones, practicar la constancia (para mantener el número de posts), aprender algo de la red... y una de cada cuatro chicas adolescentes tiene uno.
viernes, noviembre 04, 2005
Aparta, que no me dejas sitio
Curioso el lio que se ha montado entre Chile y Perú por un pedazo de tierra (mar). Yo no me imagino a españoles y portugueses, por decir algo, haciendo cálculos sobre el poderío militar de cada uno si el uno de ellos decidiera mover la frontera 20 metros a un lado u otro, en una dehesa de Extremadura. Y los titulares de los periódicos nacionales: "Rajoy: "Con nosotros no habría pasado, habríamos pegado el hito con cemento", "Agricultura preocupada por los marranos: esa tierra es estratégica para la cabaña porcina", "Se adelantan las compras de material militar: llegan los tanques de desecho comprados a Alemania"
No sé, igual no acabo de entender bien la situación, pero me parece que se está sobredimensionando todo; de hecho, no creo que esto sea noticia más allá de Argentina o Bolivia, y sólo por ver qué pasa al final. Lo que aquí sucede es un nacionalismo mal entendido, como excluyente de todo lo demás: las naciones latinoamericanas no se definen por sí mismas, no tienen una identidad propia, sino como contraposición a otras. El ser chileno es no ser peruano, no ser argentino, no ser boliviano, no ser "norteamaraucano", no ser europeo, ¿no ser indígena?
Y lo que pasa siempre en todo estos embrollos: seguramente no habría tanta prisa por escalar el conflicto si no hubiera elecciones cercanas en los dos países (hay que demostrar que se es más macho que los demás, porque eso dicen que da votos), y si los hijos y familiares de los políticos estuvieran en primera línea de fuego igual se lo pensaban mejor antes de abrir la boca.
Aunque nunca se sabe, el hombre es el único estúpido que tropieza dos veces en la misma piedra... que puso él.
No sé, igual no acabo de entender bien la situación, pero me parece que se está sobredimensionando todo; de hecho, no creo que esto sea noticia más allá de Argentina o Bolivia, y sólo por ver qué pasa al final. Lo que aquí sucede es un nacionalismo mal entendido, como excluyente de todo lo demás: las naciones latinoamericanas no se definen por sí mismas, no tienen una identidad propia, sino como contraposición a otras. El ser chileno es no ser peruano, no ser argentino, no ser boliviano, no ser "norteamaraucano", no ser europeo, ¿no ser indígena?
Y lo que pasa siempre en todo estos embrollos: seguramente no habría tanta prisa por escalar el conflicto si no hubiera elecciones cercanas en los dos países (hay que demostrar que se es más macho que los demás, porque eso dicen que da votos), y si los hijos y familiares de los políticos estuvieran en primera línea de fuego igual se lo pensaban mejor antes de abrir la boca.
Aunque nunca se sabe, el hombre es el único estúpido que tropieza dos veces en la misma piedra... que puso él.
martes, noviembre 01, 2005
Alucinas pepinillos
Lo más curioso de vivir en Chile (para un español, quiero decir) son las diferentes expresiones que te vas a encontrar, y las palabras que significan otra cosa. Ya no hablamos de la famosa Polla de Beneficencia, sino de cosas como zapallo/calabaza, tacataca/futbolín, polera/camiseta... Y si entramos en el mundo de la carne, perdidos estamos: antepecho, lomo vetado, asiento, posta, costeleta...
lunes, octubre 31, 2005
Empezando
Bueno, pues al fin me he decidido y aquí estamos, inaugurando un blog, ahora que se han puesto de moda en todo el mundo (como siempre, llego tarde a todo)
La idea de este blog es ser un repositorio de ideas, comentarios, chascarrillos y demás neuras que se le ocurren a un español perdido en Chile; no sé qué es lo que va a salir. No creo que escriba todos los días, así que tampoco espero que me lea nadie, lo que es una ventaja.
La idea de este blog es ser un repositorio de ideas, comentarios, chascarrillos y demás neuras que se le ocurren a un español perdido en Chile; no sé qué es lo que va a salir. No creo que escriba todos los días, así que tampoco espero que me lea nadie, lo que es una ventaja.
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