jueves, julio 11, 2013

Tarde de lluvia

Te busquè entre la gente de la calle, pero no te encontré;
te busque entre rosas y espinas, y tampoco te encontré:
Averigüé en lugares lejanos, en desiertos y junglas, en ciudades y campos,
y no te hallé.
Pregunté por ti a curas, borrachos y gente de ciencia,
pero no supieron darme razón de tu existencia.
Miré entonces en las estrellas, en las noches y en mí mismo,
no te vi.
Me tendí entonces sobre mi almohada, observando el techo,
ya no recordaba qué estaba buscando...

2 comentarios:

Candas dijo...

Puede que en algún momento alguien le ofreciese lo que buscaba sin detenerse y aceptar el ofrecimiento, tan ocupado estaba mirando al infinito... Ahora observa el techo de su habitación a la vez que se ha convertido en un extraño para los que una vez le conocieron.
Es cierto, es mejor 'n'oublier pas le futur' cuando los tiempos verbales pasados brotan tan apenados de sus dedos, de su boca...

Huelquén dijo...

Tienen razón los que dicen que hay cosas que no se buscan, se encuentran...