viernes, enero 21, 2011

Vía de servicio

En algún momento de mi azarosa vida, cometí el ‘error’ de apuntarme a varios de esos sitios webs que te prometen encontrar el amor de tu vida con apenas un par de clics. Los primeros días recibía comunicaciones casi diarias de parte de los administradores con fotos ‘reales’ de mujeres que se acomodaban a mis preferencias; cuando pinchaba en las fotos de las que me parecía que realmente podrían ser algo más que un dibujo, era entonces cuando te comunicaban el truco. Para poder acceder a datos reales, que te permitieran al menos conocer si la foto era de una persona real o trucada (hay mucho lagart@ por internet), tenías que haber pasado por caja previamente.

Claro, ese es el modo en que estos sitios consiguen sobrevivir, pero yo no estaba tan desesperado (algunos de mis amigos dirían ‘tacaño’) y aún no veía claro que pagar por contactos fuera a solucionar mi problema; aunque ahora que esta información va a desaparecer de los periódicos, igual me lo tengo que replantear.

El caso es que, como muchas de las cosas que he hecho en mi vida, no me descolgué de esos sitios de alterne virtual, y cada dos o tres días sigo recibiendo un correo con fotos de ‘mujeres que pueden ser de tu gusto’, correos que inmediatamente iban a la carpeta de correo basura y eran eliminados casi sin mirar.

Sin embargo, hoy he recibido un correo que me ha hecho reflexionar un poco; en este caso, las mujeres que se ajustan a mis gustos son jovencitas, ligeras de ropa, con nombres sugerentes, en posturas que dejan poco lugar a la imaginación. Vamos, que mi primera reacción ha sido cerrar con rapidez el correo y mirar a mi alrededor con culpabilidad, como si estuviera ‘repasando’ una revista porno entre los informes de productividad en el trabajo y entrara mi jefa al despacho.

Lo que me ha llamado la atención es el salto que ha dado esta página de citas, desde enviar fotos más o menos reales, con poses que podrían pasar por modosas y normales, a enviar imágenes que directamente parecen sacadas de alguna revista para pedófilos y similares. Y me pregunto si el truco de aumentar el grado de apetencia del producto funcionara como en otros sitios: rebajas sobre rebajas, comidas ultra light, dos o tres por uno…

En fin, voy a ver si me han mandado otro correo, por si la tendencia aumenta :)

2 comentarios:

Rosi dijo...

HÉCTOR REBATO?????

(no me digas que te acabo de reventar la exclusiva del nombre!!!) :-o :-o :-o

Huelquen dijo...

No, no tienen parentesco